EMOCIONES BAJO CONTROL: ESTRATEGIAS PARA AFRONTAR DESAFÍOS.

Explorando el Mundo Emocional 3: Las Emociones de los Niños en el Ambiente Escolar (Edades de 3 a 12 años), tercera parte.

 

Por Martha Almanza Ruiz 14 de febrero 2024

Es crucial enseñar a los niños estrategias saludables para afrontar estos desafíos para que puedan manejar de manera efectiva sus sentimientos y enfrentar las situaciones de la vida diaria. Algunas estrategias para apoyar el desarrollo emocional de los niños en el ambiente escolar y familiar son las siguientes:

En la escuela, los maestros y el personal escolar pueden crear un ambiente acogedor donde los niños se sientan cómodos compartiendo sus sentimientos y, de esta forma, fomentar un ambiente de apoyo. También pueden ayudar a los niños a desarrollar habilidades para resolver problemas que les permitan enfrentar situaciones difíciles de manera constructiva. Por ejemplo, pueden enseñarles técnicas simples, como identificar el problema, pensar en posibles soluciones y elegir la mejor opción. De igual manera los maestros pueden promover actividades que fomenten la colaboración y el trabajo en equipo, lo que les brinda a los niños la oportunidad de practicar la empatía y la comprensión. Además, pueden enseñar técnicas de relajación, como la respiración profunda que les ayuda a calmarse cuando se sienten abrumados por las emociones, e incorporar actividades de relajación en la rutina diaria para ayudar a los niños a manejar el estrés.

En casa los padres también pueden crear un ambiente de apoyo en donde los niños se sientan escuchados y comprendidos, después de todo, los padres son la primera red de apoyo de los niños. Necesitan animar a los niños a hablar sobre sus sentimientos; esto les ayudará a fortalecer el vínculo emocional con sus hijos. Pueden dedicar tiempo cada día para conversar con ellos sobre cómo se sienten y qué están viviendo emocionalmente. También es importante establecer rutinas saludables. Las rutinas predecibles y estructuradas ayudan a los niños a sentirse seguros y estables emocionalmente. Los padres pueden establecer horarios para las comidas, el juego y el tiempo de descanso, lo que proporciona a los niños un sentido de seguridad y control. Pero sobre todas las cosas, los padres necesitan modelar el manejo emocional y demostrar habilidades saludables de gestión. Esto incluye expresar sus propias emociones de manera adecuada y demostrar cómo manejar el estrés y la frustración de manera constructiva.

La mejor inversión de mi tiempo es escuchar al niño(a) que confía en mí para acompañarlo en sus momentos más brillantes y más oscuros.